Ana Cloch pone el broche de oro a su primer álbum con el tema 'De mi tierra'

Publicado hace un par de semanas, el último single de Ana Cloch, 'De mi tierra', corona y da sentido al primer álbum de esta artista madrileña de raíces murcianas, cuya propuesta musical, pletórica de singularidad y temperamento, se ha ido cociendo a fuego lento durante cuatro años para dar lugar a una exquisita amalgama de estilos, donde la fuerza de la música de raíz y el latido del sentimiento ejercen como catalizadores de una obra integral en cuanto a identidad artística.

Enlazados por un sello muy personal, todos sus temas denotan una elegancia intrínseca y consubstancial, y nos remiten, desde distintos patrones rítmicos y mensajes lúcidos —y a veces afilados—, a una vena artística simpar. No en vano, Ana Cloch, artista joven y emprendedora, se nutre de distintas disciplinas para desarrollar su poder creativo: domina la danza y la expresión artística, produce y compone sus canciones, concibe y guarnece los videoclips, diseña los vestuarios y, en definitiva, lo que es el conjunto estético de su obra. Su más reciente tema, 'De mi tierra', es un bello ejercicio de introspección y homenaje a sus orígenes ("te noto en cada nota, no te vas de mí", "aunque quede ya poco de acento, siempre va con el chasquido de mis dedos", "saetas desde el balcón, es mi abuela haciendo suya esa canción"), con el aderezo instrumental de guitarra flamenca y percusión urbana, y el valor añadido de la cálida voz de una mujer que, premeditadamente, antepone su atractivo vocal a la ostentación de su belleza física, que la tiene. En vídeos y directos sugiere sin exhibir, y aporta un toque de distinción a un mercado audiovisual en el que, con frecuencia, los nuevos talentos se inclinan por lo explícito e insustancial.

Mestizaje transdisciplinar

Ana Cloch, embriagada emocionalmente por los aires flamencos que respiró de niña, suma a su pentagrama elementos de afro —a través de percusiones que apuntan al sur—, pop de ribetes étnicos, sin desdeñar trazos de música urbana y suaves toques de electrónica en palmadas y tamboreo. Un mestizaje transdisciplinar que resplandece en matices y tiempos en el conjunto de las canciones que integran su primer álbum, como es el caso de 'Si el río suena', '¿Cómo?' o 'Buenos días, ¿qué tal?', en las cuales muestra su faceta más reflexiva y de crítica social, denunciando lo perjudicial que es prejuzgar a la gente por rumores infundados, la lacra del poder irresponsable o la toxicidad de ciertas relaciones. Seguramente fruto de experiencias personales son otras canciones como 'De aquí sacadme ya' o 'Don Juan', la primera haciendo referencia a la necesidad de dar un giro de timón a la vida cuando se cae en un bucle de interacciones poco halagüeñas, y la segunda satirizando a seductores de salón cuyo narcisismo les impide calibrar lo grotesco de su actitud  La obra de Ana Cloch está disponible en plataformas de streaming (Spotify, Apple Music, Deezer…) y en sus redes sociales: @anacloch (Instagram, Tiktok, Youtube…). Foto cedida.

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