Bonnie Tyler recibe en Gales el último adiós entre lágrimas y canciones

Los restos mortales de Bonnie Tyler, la cantante galesa de inconfundible voz rasgada que llegó a la cima de la popularidad con éxitos como 'It’s a heartache' y 'Total eclipse of the heart', descansa ya en su localidad natal de Skewen después de que más de un millar de admiradores, amigos y familiares le rindieran homenaje póstumo en un funeral celebrado en la Iglesia de Santa María de Swansea. La artista, cuyo nombre real era Gaynor Hopkins, falleció el pasado 8 de julio en un hospital de la localidad portuguesa de Faro tras ser sometida a una cirgugía intestinal de urgencia.

La ceremonia fúnebre, que fue seguida por cientos de personas en una pantalla gigante situada cerca del templo y se retransmitió en directo a todo el mundo por un servicio de 'streaming' (aunque con no pocos problemas técnicos), se inició con la entrada en la iglesia del ataúd, completamente blanco y cubierto de flores, y dos de las canciones que formaban parte de 'Natural force', el elepé que en 1977 lanzó a la fama a Bonnie Tyler: 'If I sing you a love song' y la icónica 'It’s a heartache' (que vendió más de seis millones de copias cuando fue lanzada como 'single').

La tía Gaynor

Buena parte de los familiares y amigos de la cantante, que habían llegado en dos autobuses, lucían lazos de color blanco y muchos portaban retratos de Tyler. Entre estos últimos estaban su hermano, Paul Hopkins; su marido, el empresario inmobiliario y exatleta olímpico Robert Sullivan, y el reverendo Justin Davies, que se encargó de oficiar la ceremonia. La intervención más emotiva corrió a cargo de Roger Bell, el cazatalentos que en 1975 descubrió a la artista cantando en un club del sur de Gales con su grupo Imagination y le facilitó su primer contrato discográfico. Bell describió a Tyler como "una superestrella global" que no solo no olvidó nunca sus raíces sino que estaba "ferozmente orgullosa" de ellas y apuntó que la mujer cuya muerte había provocado mensajes de admiración y pesar de los príncipes de Gales, del Gobierno portugués y del Parlamento británico "era querida en Swansea por su familia como la tía Gaynor".

Cuando el funeral se acercaba a su final, un coro masculino interpretó una versión especialmente conmovedora de 'Total eclipse of the heart', la canción de Jim Steinman que Tyler llevó al número uno en el Reino Unido y Estados Unidos. Pero no fue esa la música que sonó en el momento en que el féretro de la cantante abandonaba la iglesia entre los aplausos de sus admiradores. La propia artista había manifestado su voluntad de que la última canción fuera 'Those were the days', el tema con el que la también galesa Mary Hopkin obtuvo su mayor éxito en 1969. Cuando aún se llamaba Gaynor Hopkins y trabajaba en una tienda de comestibles, Tyler interpretó esta canción en un concurso de canto y quedó segunda (ganó una libra de premio).

Concluida la ceremonia, los restos de Bonnie Tyler iniciaron su último viaje a Skewen para ser despedidos por la familia en un acto privado mientras en las calles de Swansea sus seguidores le seguían rindiendo homenaje con aplausos y canciones.

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